El Clamor Que Detuvo A Jesús
¿Por qué dejaste de orar por eso?
Tal vez haya algo por lo que hayas orado una y otra vez, tal vez incluso hayas suplicado. Pero como no has visto una respuesta, te ha surgido la duda. Si ese eres tú, ¡no te desanimes! Queremos recordarte que Dios te escucha y conoce tus necesidades, tal como lo hizo con el ciego. ¡No te rindas, sigue llamándolo!